somosletras
No es fácil ser yo. Terminas decepcionando a las personas que quieres; terminas frustrándote por cosas que parecían posibles y dañando a quienes menos esperas lastimar. No es fácil porque puedes ser herido con facilidad por ser muy sensible. Porque piensas en muchas cosas y terminas sin realizar alguna. No digo que estar en mi lugar sea una tortura, pero puedes estar seguro de que si tuviera oportunidad de cambiar lo que soy, aun con todo lo que he conseguido, sin pensarlo dos veces, lo haría. Tampoco afirmo que ser yo sea lo mejor del mundo, pero es muy difícil mantenerse en pie cuando todo el mundo realza tus fracasos y no toma en cuenta tus logros. Las fuerzas faltan cuando se pierde a alguien que se quiere con el alma; supongo que les pasa a todos, pero yo he perdido más personas que las que he conocido en toda mi vida. A veces digo que mi soledad es una bendición, que mi tristeza es divertida y que no me importa sumirme en un silencio eterno que pueda acompañarme en mis noches de lágrimas que nadie llega a conocer, pero no siempre es la verdad; de vez en cuando digo cosas que ni yo me creo sólo para hacer que los demás no se preocupen por mí. No me gusta hacerle cargar con mis problemas a la gente, pero a veces necesito que me recuerden los consejos que yo mismo doy y que me hacen falta seguir, mas ellos nunca lo entienden. Es difícil ser yo, por los logros y fracasos. Y es difícil porque a nadie le importa mi vida y sin embargo me preocupo por personas que ni siquiera me conocen. Es un absurdo enigma al que me someto, pues creo que me gusta sufrir y decir que es genial, pero a veces uno se cansa de ser fuerte, de aguantar el peso de responsabilidades que nunca fueron propias. No es fácil ser yo, porque nunca me he imaginado ser de otra manera, y debo acostumbrarme, supongo, y entender que a uno le toca vivir una vida que nunca eligió y asumir un destino para el que nunca estuvo preparado.
Emr | Heber Snc Nur (via somosletras)